martes, 14 de febrero de 2012

Dales día de San Valentín a tus lombrices

Al 14 de febrero, el famoso día del amor y la amistad, lo han tachado desde hace tiempo de ser un evento totalmente comercial, manejado por las grandes corporaciones que se apoderarán del mundo y nos harán esclavos.

Bueno, todavía falta un poco para eso… lo que sí es que es un día en el que puedes repartir abrazos y decir cursilerías sin que se te queden viendo como si estuvieras chalado.

Pero aparte de darle mucha atención a los humanos, hoy me tomé el tiempo de hacerles un batidillo a mis lombrices.

Si para nosotros hacemos tanto relajo, ¿por qué no para las que más ayudan el planeta?

Así que no seas mala onda y dale algo a tus lombrices. Muele plátano, una lechuga vieja o algunos tomates pasados.

Te lo van a agradecer, se van a juntar mucho (lo que ayuda mucho a la reproducción) y aparte te quedará la satisfacción de que estás haciendo mucho por tus lombrices y, por lo tanto, por la lombricultura.

Si su principal ventaja es trabajar sin molestarte, al menos un día al año hazles comida del día de San Valentín.

Con eso hasta se ponen romanticonas y aumentan tu lombricultivo más rápido.

Pero bueno, independientemente de lo que pienses con respecto a este día, pásate bien el día de San Valentín y se parte de las masas… al fin que no le haces daño a nadie y cualquiera se pone feliz de recibir un cariñito.

Incluso las lombrices…


Para saber más de lombricultura y un mundo sustentable, suscríbete al blog aquí.


jueves, 2 de febrero de 2012

¿Porque le siguen haciendo el feo a las lombrices?

¿Te atreves a agarrar lombrices?
Una de las cosas que me dicen mis familiares y amigos es que siempre ando metido en ondas raras. Claro, muchos se avientan en paracaídas, hacen la dieta de la manzana, van a retiros de Yoga pero hacer lombricultura, Uhhhhh, eso sí que es raro…

En fin, mientras veía un programa de TV, salió el caso de un tipo que había tenido lombrices en la panza y que casi se murió. Después de ver todo lo que sufrió el pobre tipo, no me sorprende que varios giren los ojos cuando hablo de lombricultura (¿o será que simplemente soy muy aburrido?).

Mi esposa las aceptó con bastantes reservas, mi mamá dijo que estaba loco y mi suegra trató de echarles un bote de sal.

Sé que las lombrices tienen mala fama pero no pensé que tanta… en fin, con el tiempo la gente cercana a mí las ha aceptado, mientras solo hable de ellas y no se las enseñe. Bueno, eso dicen, aunque a veces no pueden evitar arrugar la nariz, aún cuando sigan "sonriendo".

Como de costumbre, son los niños los únicos que, gracias a su curiosidad y natural afecto por las cosas sucias, las tratan con respeto.

Empecé con lombrices hace más de 10 años y, por desgracia, sigo viendo que la voz no se ha corrido lo suficiente.

Claro que cada quién defiende su hobby, pero esperaría que la lombricultura ya fuera conocida por mucha gente, cosa que no sucede.

Todavía hay muchos que se me quedan viendo extrañados cuando digo la palabra humus, o la confunden con esa cosa hecha de garbanzo molido (eso si ¡iughhhh!).

Lo único bueno es que he visto que algunas escuelas ya tienen materias ambientales que hablan, aunque sea un poco, de las lombrices. Con eso de lo ecológico es cool, al menos habrá más conocimiento en la siguiente generación.

Hay gente que está demasiado metida en sus cosas como para cambiar. Cada que vean una lombriz correrán por insecticida y se atiborrarán de desparasitante.

Sin embargo, espero que con el tiempo las lombrices tengan tanta publicidad como el calentamiento global. ¿Qué la lombricultura no sería parte de la solución?

Ya veremos si en unos años hay gente que las pueda agarrar en la mano como yo.


Para saber más de lombricultura y un mundo sustentable, suscríbete al blog aquí.