martes, 28 de julio de 2009

Cuidado Con El Calor

Una de las cosas que hay que vigilar en la lombricultura es la temperatura. Aunque las lombrices aguantan un rango bastante cómodo, el frío o el calor intensos afectan su modo de vida, al punto de acabar con ellas. Normalmente el frío es lo que más puede afectar tus lombrices, ya que es complicado el tenerlas adentro de tu casa cuando está helando afuera. El calor como que es más manejable; solo necesitas poner tu lombricultivo a la sombra y con eso aguantará tranquilamente.

Sin embargo, mi sobrino de 6 años me enseñó una lección importante. Resulta que vio mis lombrices y quiso tener unas para él. Como soy un tío a todo dar, le di algunas para que comenzara a ver la lombricultura; que mejor que las viera desde chiquito, pero su primera experiencia fue algo triste. Como por aquí estamos rascando los 44 grados centígrados durante el día, el calor es algo bastante entretenido.

Aunque el bote que le di estaba en la sobra, durante el día había un momento en que le daba el sol directo a una sección del bote. Esto hizo que el interior prácticamente se cocinara, así que todas las lombrices que le di pasaron a mejor vida. Ni modo, tendrá que empezar otra vez, pero creo que es importante mencionar esto: mientras más pequeño es tu lombricultivo, más rápido se verá afectado por la temperatura.

Mis contenedores son grandes, pero aún así tuve una pérdida cuando se cayó una sombrilla que los cubría y no había nadie para en la casa (por el momento estoy trabajando fuera de la ciudad). Esto llevó a que el interior de los tanques prácticamente hirviera y conservara el calor por mucho tiempo. Changos... perdí bastantitas, pero bueno, el punto es que el tamaño del contenedor hizo que no fuera tan grave el asunto; siempre había un pedacito donde se podían refrescar.

El problema es que, si tienes pocas lombrices y un contenedor pequeño, más vale que lo tengas bien protegido. El sol puede tardar todo el día en calentar los míos hasta hacerlos peligrosos para la lombricultura, pero puede calentar el tuyo hasta hacerlo una trampa mortal en menos de una hora.

No está de más tener esto en cuenta si tienes pocas lombrices y un contenedor pequeño. La lombricultura no da mucha lata, pero cuando lo hace, cuidado con las consecuencias...

viernes, 17 de julio de 2009

Comercializa: Presentación

En la entrada pasada viste como puedes promocionar tu lombricultivo casero; igual y ya lo estás haciendo o no, pero verás que funciona y funciona bastante bien.

Ya que sabes como promocionar tu lombricultivo, es hora de ver como presentar tus productos de lombricultura a tus probables clientes. Digo probables porque, quien llega a preguntarte directamente que onda con las lombrices y el humus, normalmente te compra. Es lo bueno de que te conozcan, ya sea de oídas, por ti o viendo tus plantas.

Antes de seguir, recuerda que esto es para lombricultura casera; las instalaciones de lombricultura comerciales tienen otra situación.

La presentación del humus, ya sea líquido o sólido, debe ser en cantidades pequeñas. Muchos creen que lo mejor es tener mucho y venderlo por volumen, pero la realidad es que, para las cantidades que puedes producir con la lombricultura casera, vender por volumen te lleva a perder dinero.

Vender por volumen significa vender barato. Una instalación comercial lo puede hacer porque produce mucho y le interesa deshacerse de ese inventario. Como yo produzco poco, lo mejor es vender unas cuantas bolsitas caras, que echar todo a alguien que me lo compra barato y me deja sin nada.

Por ejemplo, si tienes 20 kilos de humus, bien puedes vender una bolsa de un kilo entre 1 y 2 dólares (o más, depende que tanta avaricia te de). Alguien puede llegar y decirte que te compra todo, pero a .50 el kilo. Es bueno porque vendes todo de golpe, pero le pierdes un buen.

Yo nunca vendo por volumen. A mi no me interesa deshacerme de unas cuantas bolsas que apenas me ocupan espacio en la casa. Mejor me espero a vender todas esas bolsitas de una en una; a fin de cuentas, de aquí a que vuelva a tener humus van a pasar unos meses. Claro que tengo amigos que luego se quieren llevar mucho y no les puedo decir que no, pero normalmente evito eso. No solo puedes ganar más, sino que te puedes hacer de más clientes.

Hay gente que me busca y hasta me da pena porque no tengo que darles. Un par de sacos de humus se van como agua; a veces hasta me quedo sin humus para mis plantas. En fin, yo vendo cantidades pequeñas y les gano más. Igual y ves que el volumen es bueno y te da por hacer lombricultura comercial, pero eso ya es otra cosa.

La lombrices, las puedes vender en cualquier recipiente de plástico (yo utilizo botes de un kilo de yogurth o mantequilla), mientras la tapa tenga agujeros para que pueda entrar el aire. Solo no lo dejes en la obscuridad porque se pueden salir. La idea es vender un kilo de lombrices con humus.

Claro que no será un kilo de lombrices puras, pero las bacterias del humus y los capullos que van ahí compensan el precio.

Claro que puedes poner a cazar las lombrices una por una, pero eso es mucho trabajo y, si lo haces, más vale que lo cobres bien.

Como verás, en la lombricultura casera, lo poco es bueno; como comenté en la entrada pasada, no hay manera de ganarle a las instalaciones comerciales; te aplastarían muriéndose de risa. Aquí, los productos de tu lombricultivo van enfocados a dos nichos de mercado muy específicos: los “ecológicos” y los “orgánicos”. Probablemente has leído historias de artistas que “solo toman agua de manantial” o que “solo toman leche de vacas nativas alimentadas con pasto”.

Esas personas están dispuestas a comprar tu producto porque, a diferencia de los demás, lo pueden ver. Mis amigos conocen mi proceso, saben donde tengo las lombrices y saben que les doy de comer. La confianza que tienen en mi hacen que venderles algo sea pan comido. Ellos lo quieren, yo lo tengo, es buen producto, todos ganan. Eso te da la oportunidad de vender tu producto más caro que los del super.

Así que promociona tu lombricultivo y ten presentaciones pequeñas. No pierdas tu tiempo con gente que se queja del precio; yo nunca le bajo nada. Si no quieren el mío, que compren MiracleGro o alguna otra cosa. Mis productos los dejo para los que quieren lo natural y conocen la diferencia. Así ellos están felices y yo también.

Claro que esta es solo una idea; tu sabrás que es mejor para ti; como comenté en alguna entrada de esta serie, en lombricultura casera, todos tenemos circunstancias diferentes.

En fin, pon a trabajar a tus lombrices y haz que te mantengan; ¡Ya basta de comida gratis! Bueno, acaba aquí mi serie de comercialización de lombricultura casera. Si se te ocurre otra cosa, ponlo como comentario; a fin de cuentas, de esto se trata.