miércoles, 14 de octubre de 2009

La Lombricultura y La Lombriz Australiana Gigante

Hoy leí un correo de un foro con respecto a la lombriz gigante australiana y sus posibles aplicaciones en lombricultura. Como no he tenido mucho que escribir últimamente, me aventaré un rollo acerca de esta especie. La primera mitad me la fusilé de los australianos.

De acuerdo a San Google, se llama “el gusano de tierra gigante de Gippsland” (Giant Gippsland Earthworm). Parece nombre de película, ¿no? El nombre científico es Megascolides Australis y puede llegar a medir hasta 2 metros, aunque, debido a la naturaleza de las lombrices, estas medidas son relativas.

El tamaño normal es de 80cm (compáralo con 10 de la californiana), o sea que es una gigantona y las E.Foetida y Andrei se ven como cabellos al lado de esta. Se considera un especie vulnerable y solo se encuentra en una pequeña área del Bass River Valley de Gippsland del sur (por eso el nombre).

Aunque se tienen reportes desde hace como 100 años, no se conoce mucho de su biología. Los capullos son de 4 a 8 centímetros y parecen salchichas de las chiquitas. Que comparación con los de las lombrices californianas que apenas se ven.

Ahora el asunto entretenido, ¿Sirve para la lombricultura?

Si una bola de lombrices chaparras y flacas se avientan un montón de basura riéndose, pues imagínate una de estas. Seguramente te faltaría basura para echársela. Sin embargo, a pesar de que se oye muy bonito, no funciona por lo siguiente:

Es una lombriz de tierra. Las E. Foetida y Andrei son lombrices “composteras”, acostumbradas a vivir y alimentarse en materia orgánica en descomposición. Las lombrices de tierra son, bueno... de tierra. Viven en túneles que excavan y se alimentan en ellos. Requieres de una buena extensión y profundidad (2 metros para la M. Australis) y éstas reciclan los materiales cuando están más descompuestos que lo que come la lombriz californiana. Según un australiano (la lombricultura está muy avanzada en Australia), el alimento perfecto para las lombrices de tierra es el humus de la califoniana. Que cosas, ¿no?

Es muy grande. Aparte de que no pueden consumir con gran facilidad lo que sacamos de la cocina, la lombriz es enorme para los lombricultivos tradicionales, incluso para las fosas al aire libre. Como ésta sí excava profundo, lo más seguro es que se pelen todas en cuanto se aburran. Si a esto le sumas que no les gusta tanto la comida que les dan, pues no creo que queden muchas lombrices después de un par de días.


Esto no quiere decir que no sirva; con semejantes tunelsotes puede mejorar mucho la composición de la tierra, remover mucho más que sus primas las chiquitas, drenar mejor los terrenos y fertilizar el suelo.

No estaría de más probar; si tienes un terreno húmedo, cercano a una presa o fuente de agua, igual y te arregla el suelo, aunque, como especie foránea, es probable que los predadores de por acá se la coman muy rápido y fácil.

El problema es conseguirlas. ¿Alguien va a ir a Australia? Para que se traiga unas, digo...

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Aprovecha la lluvia

Primero el calor y ahora la lluvia... total que siempre hay cosas con el clima que afectan a las lombrices. Lo bueno es que la lluvia te puede servir para la lombricultura, aunque te tengas que mojar un poco si no traes sombrilla.

Una de las cosas que tiene el agua de lluvia es que es ideal para la lombricultura. A diferencia de la que utilizas, especialmente si es agua entubada, la lluvia es totalmente pura. Claro que puede traer algunas de las cosillas que nosotros echamos al aire, pero bueno, eso ya no lo podemos evitar.

Sin embargo, el hecho de que dejes destapadas tus cunas de lombricultivo un rato hace que tengan agua limpia y tal como les gusta. Además, las lombrices están “programadas” para nacer cuando está lloviendo (ese es su ciclo de vida natural), así que no estás haciendo ningún daño.

Si lo vas a hacer, solo recuerda que las cunas de lombricultivo son muy “suaves” para la lluvia, por lo que, si son gotas grandes, te puede dejar un campo minado para las lombrices. Las formas más simples de evitar esto son utilizar papel periódico (hasta parece que lo hicieron para lombricultura). Solo tienes que ponerlo como cubierta y dejarlo ser. Al mojarse, el papel periódico dejará pasar el agua, pero absorberá los “golpes” de las gotas de agua grandes.

La mejor es utilizar malla mosquitera. Es más trabajo pero solo necesitas ponerla como cubierta a unos cuantos centímetros del lombricultivo. Las gotas, al caer, prácticamente estallan, dejando caer un rocío a todo dar para las lombrices y con agua muy oxigenada para que no se quejen de que les falta aire.

En fin, hay que aprovechar la lluvia para algo, no nada más como excusa para estar en la casa viendo la tele. Si vas a iniciar un nuevo lombricultivo, que mejor que dejar que la lluvia moje tu nuevo material y haga que las colonias de bacterias se multipliquen mucho más.

Bueno, ya que no puedo hacer nada más por esas lombrices, me iré a ver la tele...